Discurso oral bosquesino - Textos


Algunos buiñua `cantos de beber' de los Huitoto

publicado a la‎(s)‎ 26 jul. 2013 12:07 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 11 ago. 2016 7:29 ]


Publicado en: Amazonía Indígena, Lima, Copal, 8. 15-18.



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ÑEKIRO LLETARAFUE / EL CONSEJO DE LA CHAMBIRA T.2

publicado a la‎(s)‎ 26 jul. 2013 12:05 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 29 dic. 2016 4:17 ]


Tomo 1I     

Anotaciones lexicales y gramaticales al texto en lengua huitoto (dialecto buue).

Publicación del proyecto "Documentación de las lenguas de la Gente del Centro", realizado por
los lingüistas Frank Seifart, Doris Fagua y Jorge Gasché, con la colaboración de curacas, comuneras Y comuneros bora, huitoto, ocaina y resígaro de la cuenca del río Ampiyacu, en el marco del convenio entre el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana y la Ruhr-Universitat Bochum, y gracias a la financiación del Programa DOBES (Documentación de Lenguas Amenazadas) de la Volkswagenstiftung, Alemania. Iquitos, 2007.

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Ñekɨrofelletarafue – El consejo de la chambira. T.1

publicado a la‎(s)‎ 26 jul. 2013 12:01 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 11 ago. 2016 7:22 ]


Tomo 1
Texto en lengua huitoto (dialecto buue) y traducción al castellano.


Publicación del proyecto "Documentación de las lenguas de la Gente del Centro", realizado por los lingüistas Frank Seifart, Doris Fagua y Jorge Gasché, con la colaboración de curacas, comuneras Y comuneros bora, huitoto, ocaina y resígaro de la cuenca del río Ampiyacu, en el
marco del convenio entre el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana y la Ruhr-Universitat Bochum, y gracias a la financiación del Programa DOBES (Documentación de Lenguas Amenazadas) de la Volkswagenstiftung, Alemania. Iquitos, 2007.

INTRODUCCiÓN
La presente cartilla de lectura en lenguas huitoto (dialecto buue) y castellano, con su cuadernillo de anotaciones lexicales y gramaticales, es, en un amplio sentido, un producto del proyecto Documentación de las lenguas de la Gente del Centro que el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) co-ejecuta en convenio con la Ruhr Universitat Bochum de Alemania y con el apoyo técnico del Max-Planck Institut (MPI) de Nimega (Holanda), gracias a la aprobación de la Federación de Comunidades Nativas del Ampiyacu (FECONA), firmada por el entonces presidente Hernán López, y gracias a una subvención de la Volkswagenstiftung. En el marco de este proyecto, tres lingüistas documentan por medios audios y audio-visuales el uso actual de las lenguas bora y resígaro (Frank Seifart), ocaina (Doris Fagua) y huitoto (Jorge Gasché) en las comunidades de la cuenca del Ampiyacu (distrito de Pebas, provincia de Ramón Castilla, departamento de Loreto).

En un sentido más concreto, la cartilla es el producto de una colaboración estrecha entre el
curaca de Pucaurquillo huitoto, Alfonso García (Ereiai), y el antropólogo y lingüista Jorge Gasché delllAP. El primero pronunció el "consejo" (LLetarafue) de la chambira una noche en el patio de la coca (jiibibiri) de la maloca, a pedido del segundo, quien lo grabó. Ernesto Tello (Naimenf) transcribió la grabación a mano y la tradujo palabra por palabra al castellano. Luego, Nandier Meza ingresó los dos textos a la computadora. Apoyándose sobre la versión impresa de estos textos, Jorge Gasché corrigió la ortografía huitoto.

Además, consultando a Alfonso García ya Mauricio Rubio (SHuenf), Jorge Gasché elaboró una redacción en estilo escrito del texto huitoto oral y una traducción castellana más libre. Alfonso García y Mauricio Rubio también verificaron la corrección gramatical de los ejemplos; que Jorge Gasché formuló para ilustrar las reglas gramaticales a los maestros y alumnos. Otros comuneros huitoto de Pucaurquillo y los maestros huitoto de esta comunidad han leído la cartilla y sus anotaciones y nos han aconsejado algunas modificaciones. A todos les agradecemos muy cordialmente su apoyo.

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Cuatro cantos-adivinanzas huitoto

publicado a la‎(s)‎ 26 jul. 2013 11:47 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 28 oct. 2016 19:42 ]

Publicado en: Folia Amazónica (2007). Iquitos, IIAP, 16/1-2. 89-100.

Cuatro cantos-adivinanzas huitoto

Por: Jorge Gasché, IIAP/Pbio-Perú.[1]

Presentamos, comentamos e interpretamos en este artículo unos testimonios de la literatura oral del pueblo indígena amazónico Huitoto. Se trata de una clase de cantos que retan la capacidad cognoscitiva, retórica, especulativa – y moral – de un “dueño de fiesta” entre los Huitoto: los cantos-adivinanzas. Los acompañamos de una introducción que los sitúa en el contexto ritual de la sociedad huitoto, que es nuestro interlocutor y terreno de aprendizaje desde más de 30 años. Sin entrar en mayores debates científicos sobre el género discursivo de las adivinanzas y sus propiedades retóricas, nos limitamos a un estudio propiamente etnográfico y esperamos que la materia misma que exponemos ilustre la riqueza de asociaciones metafóricas y metonímicas como nos la revela un pensamiento amerindio, amazónico, no literato, ni esotérico, sino realista, competitivo y operativo en los intercambios materiales y discursivos ceremoniales.

 

Los Huitoto de la Amazonía colombiana y peruana tienen una clase de danzas cantadas que llaman eeikɨ, – término que los mismos Huitoto traducen por “adivinanza”. Mediante este tipo de canto, los bailarines invitados llaman a los “dueños de la fiesta” (rafue naanɨ) – los hombres del patrilinaje de la cabeza de los anfitriones (rafue naama) y sus allegados – a acercarse a su ronda y a adivinar a qué aluden las palabras del canto. Generalmente, los hombres más jóvenes ensayan los primeros a encontrar la solución. Cada vez que fallan, el líder de los cantantes bailarines sigue repitiendo el canto con el coro de sus acompañantes, añadiendo a veces unas palabras para indicar la pista hacia la solución. Pero en última instancia, el reto está planteado al dueño de la fiesta cuyo conocimiento está puesto a prueba y que tiene que comprobar que es un “verdadero padre”, por tener el conocimiento adecuado al papel de dueño de la fiesta. Éste, durante la preparación y la celebración de la fiesta, representa el Padre-Creador, el Padre de toda la humanidad, figurada entonces por todos los participantes en la fiesta llamados urukɨ, – un sustantivo colectivo pariente de urue “niño, niña”. El etnógrafo alemán Konrad Theodor Preuss, quien estuvo recolectando la mitología huitoto en Colombia en 1914, también anotó un comentario sobre la fiesta uuikɨ, “fiesta de la pelota”, en la cual se cantan las adivinanzas. Su informante dice lo siguiente sobre la función de ésta y de las adivinanzas:

“Para nosotros la pelota es algo sagrado, es parte de nuestra alma, aunque todo parezca un simple juego. La pelota nos fue entregada en el comienzo (por el padre creador). Gracias a ella vivimos. Si no existiera, la gente estaría triste. Gracias a ella estamos contentos. Durante la fiesta entonamos (colocamos, planteamos) los cantos eeikɨ. Son muy largos. Hacemos bailar a nuestros hijos así como el padre nos enseñó a bailar en el comienzo. Por esta razón, durante la fiesta uuikɨ se entonan los cantos eeikɨ. La persona que ofrece la fiesta es aclamada entre la gente. Si todo eso fuera olvidado, la gente estaría triste… Cuando traen uvas caimaronas (Pourouma cecropiaefolia) preguntan por el lugar donde se originó esa fruta y entonan los cantos eeikɨ. La gente viene a preguntarle al jefe la historia, para tener conocimiento de ella… Si no logra descifrar el canto, la gente se burla de él y dice: “No lo sabe.” – “¿Cómo es que no conoce el origen de la pelota y sin embargo organiza esta fiesta?” nos preguntamos. En cambio, si lo descifra, le creemos y estamos contentos.”… Cuando el jefe ha descifrado el canto eeikɨ, el grupo (de cantantes) se va. “El canto que presentaste ha sido descifrado.” – “El jefe es un gran sabedor, conoce la historia desde el comienzo, sabe mucho. Por eso organiza la fiesta uuikɨ. El dueño de esta maloca es un gran sabedor, por eso, él solo entiende el canto eeikɨ, pues no se cansa.”… Los cantos eeikɨ se entonan siempre en la noche…. Se celebra la fiesta sin disgustos, pues por la noche la gente baila y en el día se distrae jugando a la pelota (Preuss 1994, II: 722-4, 731, 734, 378).

 

En la fiesta uuikɨ , los invitados, de día, juegan en el patio delante la “maloca” – la gran casa plurifamiliar – con la pelota de caucho, llamada uuikɨ, tratando de mantenerla en el aire con las rodillas. Esta fiesta es parte de una de las varias “carreras ceremoniales” que distinguen los Huitoto y que se caracterizan por una curva ascendente, luego descendiente, en las prestaciones y cooperaciones ceremoniales, desde el momento en que un joven dueño de fiesta sucede a su padre y empieza con fiestas modestas hasta su fiesta de vejez, cuando, nuevamente, en una fiesta más modesta, trasmite, junto con su carrera, su nombre a su hijo y toma un nombre de viejo, pasando por el punto culminante de la madurez, en la que, gracias a sus numerosos hijos y aliados matrimoniales, es capaz de producir la mayor cantidad de yuca brava, yuca dulce, coca y tabaco que son los principales bienes con que debe pagar los servicios ceremoniales (cantos, instrumentos musicales, máscaras…) y los frutos, pescados o la carne traída por el gran número de invitados. La fiesta uuikɨ es celebrada cuando el dueño de la fiesta se encuentra en la cumbre de su carrera. A su inicio, en cambio, las fiestas que organiza se llaman lluakɨ y son de dimensiones modestas. Actualmente, la fiesta uuikɨ no se observa más en la práctica. Conocemos a un joven que ha heredado de esta carrera ceremonial, pero no la asume. Con su padre, en 1974, pudimos anotar unos discursos ceremoniales de su carrera que él nos dictó, pero nunca hemos asistido a la fiesta de la pelota. En cambio, la fiesta lluakɨ es de aquellas que se han conservado hasta nuestros días, precisamente, por tener exigencias modestas y poder ser celebrada por cualquiera que tenga producción hortícola y quiera compartirla en una diversión. Es la que menos prestigio tiene por haber sido entregada al hijo menor del Creador, mientras que las fiestas de la viga de baile (lladiko) y de la morona (o bambú) (sɨkɨi) han sido atribuidas al Padre e hijo mayor, respectivamente, al hijo segundogénito, por lo que son las más prestigiosas. Sus atributos son las grandes obras de madera que son, por un lado, la viga de baile (lladiko) de unos 12 metros de largo, cavada para su resonancia y tallada con las figuras de un caimán y de una cara de mujer, y, por el otro, el manguaré (juuaɨ, juuaraɨ) – los dos pesados tambores monóxilos, macho y hembra –, o las dos estatuas de madera (janaraɨ) del tamaño de una persona, también hombre y mujer, según las variaciones de la carrera de sɨkɨi. La pelota uuikɨ es el atributo más “liviano” de la carrera de este mismo nombre, y su confección exige mucho menos inversión de trabajo y cooperación que las mencionadas grandes obras de madera, cuya elaboración compromete una mano de obra numerosa dentro de relaciones de intercambio de prestaciones ceremoniales complejas.

 

Las carreras ceremoniales más prestigiosas de lladiko y de sɨkɨi se distinguen de la de lluakɨ  y uuikɨ por el tipo de intercambio ceremonial. En las fiestas de las primeras, los invitados traen carne fresca o ahumada a la maloca donde se celebra la fiesta; en las fiestas lluakɨ y uuikɨ, los invitados traen los frutos que el dueño de la fiesta les ha encargado, acompañados con pescado y, eventualmente – si la suerte les ha hecho encontrar animales en el bosque – carne ahumada. Por eso, la fiesta lluakɨ es llamada en castellano “fiesta de frutos”. En todas las fiestas, el dueño de la fiesta “paga” los aportes de los invitados con productos elaborados de la horticultura: casabe, tamales, maní (Arachis hypogaea), sacha-papa (Dioscorea sp.), piña (Ananas sativa). Caldo de yuca dulce (juiñoi), cahuana (jaɨgabɨ), de parte de las mujeres, coca (jiibie) y ampiri (llera), de parte de los hombres, deben ofrecerse a los invitados en abundancia. Todos los productos que ofrece el dueño de la fiesta han sido elaborados por las mujeres y hombres de la maloca (el patrilinaje y sus esposas) y por sus aliados matrimoniales que forman el grupo de los “trabajadores” (nakollae, nakonɨ), a los que el dueño de la fiesta re-distribuye los frutos, los pescados o la carne que ha recibido de los invitados.

 

K. Th. Preuss ha publicado en su obra sobre la mitología huitoto una serie de cantos adivinanzas en lengua huitoto con traducción, y el Museo etnográfico de Berlín conserva los cilindros de cera grabados por él con esta clase de cantos atribuidos a la fiesta uuikɨ. Según el informante de Preuss, los clanes donde él investigó y que hablaban el dialecto mɨka en la región nor-occidental del territorio huitoto practicaban un intercambio ceremonial distinto al que observamos entre los clanes de habla mɨnɨka y buue: “Así que la gente (los invitados) viene a jugar a la pelota y a comer carne” (Preuss 1994, II: 722).” “El jefe recompensa a los grupos que han traído frutos dándoles de comer carne” (ibid.: 738). Además, entre los “frutos” que los invitados traen y que el informante de Preuss menciona, figuran la “yuca” (Manihot esculenta) (inclusive cocinada y transformada en “tamales”), la “sacha-papa” (Dioscorea sp.), el “dale-dale” (Calathea allouia) – es decir, tubérculos de la chacra – y la caña de azúcar y el plátano (Musa sp.), que en ninguna de las fiestas lluakɨ a las que hemos asistido fueron entregados al dueño de la fiesta; más bien, la yuca (en forma de casabe o de tamales), la “sacha-papa” y el “dale dale” cocinados eran parte del pago con que el dueño de la fiesta recompensó los frutos recibidos de los invitados.



[1] Agradezco al colega Dr. Juan Álvaro Echeverri  de la Universidad Nacional de Colombia su lectura y sus observaciones que me han permitido ajustar unos aspectos de la traducción y de la interpretación. – Este artículo fue redactado en el marco del proyecto “Documentación de las lenguas de la Gente del Centro” ejecutado en un convenio entre el IIAP, la Universidad Ruhr de Bochum, Alemania, y el Instituto Max-Planck para Sicolingüística en Nimega, Holanda. El proyecto está financiado por la Fundación Volkswagen: Programa DOBES (Documentación de lenguas en peligro).

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The spell of riddles among the Witoto

publicado a la‎(s)‎ 26 jul. 2013 11:45 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 28 oct. 2016 18:00 ]

Publicado en: Astonishment and Evocation. Festschrift for S. Tyler.Londres, Berghahn Books.















De lo oral a lo escrito[1]

publicado a la‎(s)‎ 4 dic. 2012 16:53 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 28 oct. 2016 18:19 ]

Los documentos publicados en las bases de datos de DOBES, recolectados en los 5 continentes sobre lenguas en peligro, son un acervo lingüístico y cultural que no sólo debe servir a los lingüistas investigadores actuales y futuros, sino también a los indígenas cuya lengua está en peligro. Y eso bajo la hipótesis de que se puede motivar a los miembros de los pueblos, que hablan (pero cada día menos) estas lenguas, a que vuelvan a reaprender o usar nuevamente su lengua, lo que no sólo significa adquirir capacidades lingüísticas, sino a reiniciarse en la visión del mundo (la filosofía) y los valores socio-culturales de sus pueblos mediante la comprensión y el aprendizaje de las formas de discurso que contienen y expresan esta filosofía y los valores sociales y éticos que motivan sus conductas diarias. Hemos observado que estas conductas siguen practicadas en las comunidades indígenas, aun cuando no se habla más la lengua. En este caso, los comuneros no tienen los términos para caracterizar sus valores en la lengua dominante, el castellano, ya que el castellano que ellos hablan y el vocabulario que pueden usar es el castellano de la sociedad dominante, aprendido en la escuela y en los contactos con los mestizos, que trasmite valores sociales cristianos y civiles (además de tener siempre connotaciones despreciativas hacia la sociedad y cultura indígena), más no incluye la enunciación de los valores sociales “propios”. Éstos, desde luego, quedan encerrados en la lengua indígena y no se pueden manifestar explícitamente ante la sociedad dominante. Es eso un índice concreto de las fuerzas de dominación que excluyen, censuran y ocultan los valores “propios”. ¿Cómo se puede fomentar un “desarrollo propio” de estos pueblos, como lo promueve el Convenio 169 de la OIT, si estos valores no son contemplados conscientemente y expresables en la lengua dominante, el castellano? Con una obra publicada recientemente (Gasché& Vela 2012), escrita para indígenas, maestros, políticos y otros decididores, queríamos acuñar una terminología que permita expresar estos valores en castellano, ilustrando los conceptos empleados con las conductas observadas en la vida diaria de las comunidades que manifiestan estos valores practicados en el marco de las relaciones sociales. Queríamos, de esta manera, revelar la lógica de vida subjetiva de los actores indígenas, y hacerla aparecer como tan racional como la que motiva las conductas de los ciudadanos urbanos.
Pero aquí examinaremos un problema particular que se plantea cuando queremos contribuir a la reanimación de una lengua indígena y de sus valores filosóficos y sociales implícitos en el contexto de la dominación, que, por medio del sistema educativo nacional, siempre los ha despreciado y excluido.

Expongo el problema a través de una experiencia concreta asumida por mi persona con el objetivo de contribuir a la reactivación y el reaprendizaje de la lengua huitoto[2], que la gran mayoría de los comuneros huitoto en el Perú ya no hablan; inclusive, hay padres de familia que ya han pasado por la escuela oficial y no la hablan. Sin embargo, en las escuelas de estas comunidades enseñan “maestros bilingües”, que, por esta calificación, reciben un sueldo mayor al de los maestros rurales comunes. En realidad, estos maestros a menudo sólo tienen un manejo mediocre, rudimentario de su lengua, y aún aquellos que la hablan mejor, no la usan en las escuelas. Inclusive hay casos de maestros que hablan bien su lengua, pero son asignados a comunidades mestizas o comunidades indígenas con otra lengua por los funcionarios de Educación!



[1] El presente trabajo se presenta como producto del Convenio concluido entre el CONYCET/Universidad de Buenos Aires y el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) en Iquitos, Perú.

[2] La lengua huitoto es parte de la familia lingüística huitoto, que incluye las cuatro principales variantes dialectales del Huitoto, la lengua Ocaina, con dos variantes dialectales, y la lengua nonuya, casi extinta, pero en proceso de resurrección por la iniciativa de las últimas personas de este pueblo indígena que viven en dos comunidades del río Caquetá, en Colombia. Hablantes de la lengua huitoto y ocaina viven en comunidades o caseríos de la Amazonía colombiana y peruana. En este trabajo nos refererimos a las situaciones observadas en las comunidades peruanas.


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Muestra de un pasaje de lo oral a lo redactado

publicado a la‎(s)‎ 4 dic. 2012 16:42 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 28 oct. 2016 19:10 ]

El texto se refiere al relato conocido como "El consejo de la chambira".

\t: transcripción del discurso grabado en lengua huitoto
\ti traducción indígena, palabra por palabra
\rd texto redactado en huitoto
\f traducción libre, cercana al original


\ref 006
\t Bieñeeñekɨro nano fueñekomuillanolloitɨkuejaiveua.
\ti Esta chambira como formó, primero esa historia voy contar antes verdad.
\rdBieñekɨro nano fueñekomuillanollooitɨkue.
\f Voy a contar cómo esta chambira se formó en el principio.

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Aspectos poco conocidos de la tradición oral huitoto: El lugar, la forma y el valor social de la filosofía huitoto.

publicado a la‎(s)‎ 27 nov. 2012 18:56 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 13 feb. 2014 11:04 ]

Por: Jorge Gasché.  En el breve lapso que está a mi disposición, no puedo más que aludir
resumidamente a unos hechos socio-culturales amazónicos, descubiertos hace 40 años, pero que hasta la fecha no hemos publicado y cuyo alcance, desde luego, no ha podido influenciar las investigaciones que se siguen llevando a cabo sobre las tradiciones orales indígenas.


Un término como “cosmovisión indígena” está de moda y las personas que se dicen interesadas en comprenderla recurren generalmente a la recolección de “mitos y leyendas” o a la indagación de visiones bajo el efecto de ayahuasca. En este interés están confirmadas, como hemos visto en la anterior conferencia, por las temáticas que representan los artístas pintores en sus cuadros, donde también observamos temas míticos y visiones de ayahuasca. (Ver más)





Sociedad Bosquesina - Aspectos poco conocidos de la tradiciòn




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