El difícil reto de una educación indígena amazónica: alcances y abandonos.

publicado a la‎(s)‎ 11 jun. 2012 18:23 por Soporte Web   [ actualizado el 11 jun. 2012 20:52 ]

[El artículo fue publicado en 2002 en: E. Alcaman, H. Díaz Polanco, R. Fornet Betancourt, J. Gasché, G. Giménez, E.C. Huenchulaf, C. Lenkersdorf, R. Torga, & H. Zemelman (Eds.), Interculturalidad, sociedad multicultural y educación intercultural, pp. 119-158. México : Castellanos editores, Asociación Alemana para la Educación de Adultos, Consejo de Educación de Adultos de Latino-América.]


1.         Introducción.

El propósito de este esbozo es diagnosticar las dificultades que encontró una propuesta educativa intercultural alternativa, dirigida hacia poblaciones indígenas y formalmente asumida por sus organizaciones representativas, cuando ésta plantea como objetivo político general el de abrir un campo metodológico para que la realidad socio-cultural  indígena específica de cada pueblo llegue a expresarse[1] y a articularse con el universo cognitivo de la sociedad nacional a pesar de las relaciones de dominación que esta última hace pesar sobre la primera. Si hago público este diagnóstico, es porque pienso que de los ejemplos se aprende, y se trata aquí de un ejemplo cuyos componentes, a pesar de estar vinculados a la realidad indígena amazónica peruana, son de naturaleza más genérica, de manera que los lectores partícipes de otras experiencias educativas interculturales pueden reconocerlos e identificarlos con elementos de su propia historia.

Con esta intención daré cuenta del proceso que llevó a la creación y que orientó la implementación del Programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana (PFMB). Expondré la coyuntura y las motivaciones políticas, los objetivos que de ellas se derivaron y los principios que de acuerdo a ellas se aplicaron, así como los obstáculos que en el proceso mismo era preciso enfrentar y superar. Que eso sólo se logró parcialmente, lo demuestra el rumbo que tomó el programa a partir de 1996, cuando se abandonaron definitivamente ciertos de los principios que inspiraron la fase creativa inicial (1988-1995), — un abandono que no fue más que la consecuencia de debilidades que habían empezado a manifestarse en los años inmediatamente anteriores. De ahí que concluimos a que el reto de una educación desde los pueblos indígenas sigue subsistiendo entero, aun cuando alcances parciales de índole técnica y pedagógica puedan reconocerse como un avance en comparación con el sistema de educación indígena anterior. Éste había sido creado a principio de los años 50, amparado en un convenio con del Ministerio de Educación, por el Instituto Lingüístico de Verano (ILV) y fundamentalmente marcado por sus opciones y principios censuradores de las culturas indígenas.[2]

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 [1] Con eso me refiero a la búsqueda de un lenguaje que exprese la realidad socio-cultural indígena desde la vivencia del sujeto indígena, en vez de un lenguaje que hable de la realidad indígena como de un objeto (como se lo practica en los programas educativos “folklorizantes”). El primer lenguaje habla desde una posición de afiliación a y solidaridad con el pueblo, el segundo, desde una posición de poder sobre el pueblo.

[2] Sobre esta institución misionera protestante estados-unidense, ver: Cano et al. 1981, Stoll 1985, Montoya 1990; sobre sus principios educativos, ver Larson et al. 1979; sobre sus alcances e impactos, ver: Trapnell 1986, Gasché 1989-90).