Antropología social y etnografía-B


Toponimia indígena y toponimia impuesta por la conquista y colonización: sus retos socio-culturales y políticos

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 11:45 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 10 ago. 2016 22:26 ]

Conferencia pronunciada en el año 2011.

Dar cuenta de la problemática toponímica en la Amazonía peruana significa abordar un tema complejo, histórica y lingüísticamente. La exponsición tiene el objetivo de ilustrar, con unos ejemplos concretos, esta complejidad y los retos socio-culturales y políticos que plantea.
Mencionaremos la diversidad lingüística amazónica que en el pasado era todavía mayor que hoy, ya que varias lenguas indígenas han sido extinguidas en el transcurso de la historia. Como cada pueblo indígena llamaba a los ríos, pueblos y lugares eminentes de su territorio en su propia lengua y los sigue llamando así, y como actualmente se denombra 56 lenguas indígenas amazónicas, en seguido vemos la riqueza que abarcan las terminologías indígenas. Con la terminología indígena cada pueblo forja una representación de su territorio y los recursos, y, desde luego, los controla mental y discursivamente a través de su organización social. De ahí la importancia socio-cultural y política del uso de la terminología indígena.
Sobre estas terminologías nativas, los conquistadores y los misioneros han impuesto otra terminología en la medida que se han establecido en tierras amazónicas. En la segunda parte de la exposición, hablaremos de esta superposición terminológica y de su significado político.

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La sociedad de la "gente del centro"

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 11:10 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 10 ago. 2016 22:28 ]

Publicado en: Seifart, Frank, Doris Fagua, JürgGasché, and Juan Alvaro Echeverri (eds.). A multimedia documentation of the languages of thePeople of the Center. Online publication of transcribed and translated Bora, Ocaina, Nonuya,Resígaro, and Witoto audio and video recordings with linguistic and ethnographic annotationsand descriptions. Nimega: DOBES-MPI. URL:  http://corpus1.mpi.nl/qfs1/mediaarchive/dobes_data/Center/Info/1.3_Sociedad.pdf

[VERSIÓN PROVISIONAL DEL 12 DE JUNIO 2009; POR COMPLETAR]

 

Expondremos nuestra comprensión de la sociedad de la Gente del Centro en dos capítulos. En el primero, haremos un resumen de lo que pudimos aprender de esta sociedad a través de nuestro diálogo con personas que tenían, o todavía tienen, un cargo ceremonial, a través de nuestra observación de la vida diaria y de las “fiestas” o “bailes” durante nuestra convivencia en caseríos y comunidades y a través de discusiones con responsables rituales sobre los desvíos actuales de las reglas y de los significados de las conductas personales, diarias y rituales, en comparación con las normas e interpretaciones del pasado cuando la Gente del Centro “no era civilizada”, – del “tiempo de los antiguos,” que “sabían” y “respetaban” las reglas sociales, las recomendaciones y restricciones alimenticias, sexuales – y comportamentales en general. Así los indígenas de hoy se expresan cuando hablan de su sociedad actual en la que “ya no sabemos”, “ya no respetamos” las tradiciones de antes. Los verbos “olvidarse” (HT feeide) y “acordarse” (HT uibiñote) son de los más frecuentes, cuando un sabedor huitoto hoy en día inicia o termina un discurso ritual en el patio de la coca de la maloca, de noche, rodeado de otros hombres, lamiendo ampiri y “mambeando” coca. La queja de los sabedores sobre el olvido de los conocimientos tradicionales no es nueva. Ya en 1914, el informante del antropólogo alemán Konrad Theodor Preuss, se lamentó que en ese tiempo los hombres ya no sabían tanto como sus antepasados, que hoy saben poco, cuando los antiguos sabían mucho, – y eso en una época en la que los adultos habían nacido antes de la llegada de los caucheros y la civilización de los Blancos. Estamos reconstruyendo una sociedad hasta donde podemos, tomando en cuenta también la información que nos proporcionan viajeros y antropólogos del inicio del siglo 20: Robuchon, Whiffen, Preuss, Farabee, Tessmann. A la verdad, estos autores nos describen con cierto detalle hechos materiales y sociales o, como en el caso de Preuss, nos ofrecen textos míticos en lengua huitoto traducidos al alemán (y en años recientes al castellano, cf. Petersen ¿??), pero ninguno de ellos ha podido comprender los fundamentos de esta sociedad que son la organización linajera o clánica combinada con las relaciones y prácticas ceremoniales, como veremos más adelante. Hemos podido captar estos fundamentos recién en 1969/70 cuando las palabras rituales ya habían perdido mucho de su “seriedad”, de su uso muy restringido al contexto ritual real, de su prohibición de pronunciarse fuera de este contexto, por ejemplo, a pedido de una persona foránea, un antropólogo. El informante de Preuss, en 1914, había rehusado decir ciertos discursos rituales porque eran demasiado fuertes y que el jefe local en seguida lo supiera gracias a su poder y que no le gustaría. El tabú que pesa sobre estos discursos sigue existiendo en ciertos sectores de la Gente del Centro. Así, a nuestro colega, Carlos Londoño, los Muinane, con quienes él estudiaba su sociedad y cultura en los años 1990, nunca le permitieron grabar sus palabras rituales pronunciadas en el patio de la coca.

 

En el segundo capítulo, daremos cuenta de la sociedad indígena tal como la podemos observar en la actualidad. Ese propósito nos obligará a distinguir la situación social en Colombia y la que prevalece en el Perú, en la cuenca del río Ampiyacu, donde viven los descendientes bora, huitoto, ocaina y resígaro de los indígenas que fueron llevados a ese país por los antiguos capataces de la empresa cauchera Peruvian Rubber Company (financiada con capital inglés), la llamada “Casa Arana”, cuando estalló el conflicto fronterizo entre Colombia y el Perú (1932). Veremos entonces que rasgos fundamentales de esta sociedad indígena, vinculados a las prácticas ceremoniales, siguen presentes, pero que el universo de las relaciones sociales se ha modificado y diversificado por el trato frecuente con personas urbanas: funcionarios, maestros, promotores, religiosos, comerciantes y habilitadores, por la mediación del dinero que ahora está presente en todas las comunidades y por la inmigración de personas mestizas (Ampiyacu), mientras que otros rasgos de la organización social antigua, como el orden clánico en el Ampiyacu (mas no en el Igaraparaná), se están desvaneciendo y perdiendo pertinencia.

 

Podemos diagnosticar la sociedad actual y detectar en ella la presencia de los elementos sociales propios de la Gente del Centro gracias a nuestro aprendizaje previo con el sabedor huitoto Augusto Kuiru del clan Jitomagaro “Sol” y sus hijos, Abelino y Aurelio (finados los tres), Calixto y Porfirio, quienes me recibieron y enseñaron, por primera vez en 1969 y 70, luego, en 1973 y 74, en su maloca y caserío, que hoy se llama Puerto Milán, a orillas del río Igaraparaná. Muchos años después, a partir de 2001, el curaca huitoto de Pucaurquillo, Alfonso García del clan Eraiaɨ “Irapay”, me abrió su conocimiento y consintió en trabajar regularmente conmigo, permitiéndome grabar sus discursos y explicándomelos. De parte de los Bora, recibimos enseñanza de los dos hermanos Teteye, José Maria y Benito, del clan Íñeje “Aguaje” o “Canangucho”, cuando, durante 15 días en 1974, rodeamos una película sobre la fiesta Méémeba “chicha de pijuayo o chontaduro” en Providencia (Igaraparaná), y del curaca de Brillo Nuevo en el río Ampiyacu, Manuel Ruiz Mibeco. En una oportunidad pudimos también trabajar con el dueño de maloca ocaina Noé Siake en el Igaraparaná y con el conocedor ocaina Luis Cubicaje en el Ampiyacu.

 

Esta experiencia de aprendizaje con conocedores de tres pueblos de la Gente del Centro, nuestra observación de las “fiestas” o “bailes” celebrados y las conversaciones con colegas que han trabajado con Muinane, Miraña, Andoke y Nonuya nos han convencido que la Gente del Centro puede considerarse como una sociedad que obedece a principios generales comunes, pero los realiza con muchas variantes locales – étnicas, clánicas, domésticas – y dentro de relaciones entre unidades domésticas (malocas) vecinas y distantes, sin que las fronteras lingüísticas signifiquen barreras. Esta unidad socio-cultural, este compartir de principios, valores y “costumbres” comunes lo podemos observar hasta hoy en día en todas las regiones donde viven comunidades de la Gente del Centro e, inclusive, cuando “paisanos” de cualquiera de estos pueblos se encuentran en la ciudad.

 

Si, actualmente, la apariencia material de las comunidades indígenas no deja inmediatamente reconocerlas como indígenas, pues los indígenas han adoptado muchos rasgos culturales de la población mestiza regional, y, por otro lado, si los pobladores rurales amazónicos, a su vez, han integrado en su vida diaria conocimientos, conductas y “creencias” indígenas, podemos hablar hoy en día de “bosquesinos” amazónicos, a nivel de un modo de vida social y cultural genérico, sin distinguir entre mestizos/ribereños o indígenas. Sin embargo, al haber estudiado la sociedad indígena en su forma pasada, gracias a grabaciones, diálogos y conversaciones, nos hemos capacitado a ver, detrás de esos rasgos bosquesinos genéricos, los elementos socio-culturales específicos que caracterizan una comunidad indígena o un conjunto de comunidades indígenas vinculadas entre ellas por relaciones de vecindad, de parentesco, de alianzas matrimoniales y ceremoniales. Estas manifestaciones específicas – históricamente indígenas, pero ahora intrincadamente combinadas con elementos mestizos rurales y urbanos – de un tipo genérico de sociedad: la sociedad bosquesina – constituyen la sociodiversidad real de Amazonía. La Gente del Centro es una variante indígena de la sociedad bosquesina, pero en su interior existen, a su vez, variantes étnicas, clánicas, locales, lingüísticas y geográficas.

 

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La cultura material de la "gente del centro"

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 10:16 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 4 oct. 2016 14:08 ]

Publicado en: Seifart, Frank, Doris Fagua,JürgGasché, and Juan Alvaro Echeverri (eds.). A multimedia documentation of the languagesof the People of the Center.Online publication of transcribed and translated Bora, Ocaina,Nonuya, Resígaro, and Witoto audio and video recordings with linguistic and ethnographicannotations and descriptions.Nimega: DOBES-MPI. URL http://corpus1.mpi.nl/qfs1/mediaarchive/dobes_data/Center/Info/1.2_Cultura_material.pdf.

LA CULTURA MATERIAL DE LA “GENTE DEL CENTRO”.

Por Jorge Gasché, con los aportes lingüísticos y precisiones culturales de Juan Álvaro Echeverri y Doris Fagua

 

[VERSIÓN PROVISIONAL DEL 12 DE JUNIO 2009; POR COMPLETAR]

 

En una primera parte de este esbozo caracterizamos la cultura material de la Gente del Centro en términos de la “cultura indígena”, es decir, refiriéndonos a un estado histórico hipotético y de alguna manera “reconstruido”, sin tomar en cuenta la realidad actual y “evolucionada” bajo la influencia del mercado, la educación escolar y otras instancias administrativas y financieras estatales. Tampoco consideraremos en esta primera parte las adopciones culturales provenientes de poblaciones mestizas y colonas o de otros pueblos indígenas con los que la Gente del Centro ha establecido contacto e intercambio en los últimos cien años. En una segunda parte trataremos de describir el estado presente de la cultura material.

 

Lo que sigue en lo inmediato es, desde luego, el testimonio histórico de una cultura amazónica que abarca – grosso modo – la región interfluvial entre los ríos Caquetá y Putumayo y que se puede considerar una piedra del mosaico de áreas culturales que cubría toda la Amazonía indígena antes que sus contornos y características se matizaran a consecuencia de la penetración misionera, colonizadora, comercial y administrativa de las sociedades nacionales y dominadoras.

 

1. La cultura material indígena

 

Los pueblos que abarcamos con el término de “Gente del Centro” – los Andoque, Bora, Huitoto, Miraña, Muinane, Nonuya, Ocaina y Resigaro – comparten una serie de rasgos culturales materiales que les distinguen de las áreas culturales vecinas: la de los pueblos caribe, arawak y tucano orientales al nor-este del río Caquetá, la de los tucano occidentales al norte del Caquetá y el sur-oeste del Putumayo y la de los yagua y ticuna al sur del Putumayo hacia el río Amazonas. Al mismo tiempo que nos da a observar rasgos específicos, la cultura material de la Gente del Centro puede describirse con una serie de rasgos genéricos que son propios a todos los pueblos amazónicos asentados en “tierras de altura”, que se distinguen de los que han colonizado las riberas aluviales de los ríos grandes caracterizadas por tierras fértiles y abundantes recursos acuáticos y que, bajo la presión de una mayor densidad demográfica, han elaborado una organización social más compleja. Como todos los pueblos de altura, la Gente del Centro practica la horticultura, la recolección, la caza y la pesca y elabora el conjunto de sus utensilios, vestimentas, adornos y viviendas manualmente con los recursos naturales del bosque, de la tierra y de las aguas. Con el término de “horticultura” evocamos lo que se llama también “cultivo de roza y quema”, “slash-and-burn” o “swidden agriculture” y “culture sur brûlis”. Conforme a esta técnica se tumba cada año una parcela de bosque, de preferencia primario, se deja secar la vegetación, luego se la quema y en la tierra así fertilizada se siembra los cultivos, que, en la Amazonía indígena son principalmente: yuca dulce y amarga, maíz, plátano, camote, sacha-papa y otras especies de tubérculos (Araceas, Marantaceas), todos en numerosas variedades; a estos recursos almidonáceos se añade un gran número de frutales y plantas medicinales, entre las cuales el tabaco es de distribución general.  Vinculada a la horticultura y el agotamiento progresivo de las tierras en los alrededores de las casas se observa cierta inestabilidad de la vivienda. Ésta se desplaza periódicamente – en promedio cada cinco años – a otro sitio del bosque, ya que la fertilidad de las chacras se debe más a la calidad de la vegetación parada (el bosque primario que se tumba y quema) que a la del suelo, generalmente pobre en las alturas. Se ha hablado de “semi-nomadismo” para caracterizar el modo de vida indígena amazónico. La disminución de los animales en la cercanía del hábitat humano fue avanzada como otra causa más de este fenómeno migratorio. Los asentamientos humanos son generalmente de tamaño modesto (hasta 300 personas) y dispersos en el bosque.

 

La horticultura de la Gente del Centro se caracteriza por el policultivo en manchales pluriespecíficos (Gasché 2002) y con manchales monoespecíficos de maní, tabaco y yuca dulce. La yuca venenosa (HT jusitofe, <=siempre el nombre de la planta> OC, NO, BO)mezclada con “yuca de comer” (HT maikatofe OC, NO, BO), (no venenosa) es asociada a menudo con piña (HT rosidoro, OC, NO, BO), maíz (HT bellarɨ OC, NO, BO), coca (HT jiibina, OC, NO, BO), plátano (HT oogorɨ, OC, NO, BO) barbasco (HT juiao, OC, NO, BO). Otros tubérculos más exigentes en nutrientes (camote o batata, sachapapa o ñame, ashipa, achira, daledale, etc.) se siembran en lugares con abundante ceniza o nidos de termitas terrestres quemados. Los árboles frutales están presentes, a la vez, en las chacras, y – en mayor densidad y diversidad – en la huerta que rodea la maloca. Entre ellos hay especies como el umarí (Poraqueiba sericea, HT nemona, nekana, OC num̈ooro, num̈ón, NO nemuña, BO <arbol>) – que existe en un gran número de variedades –, el macambo (Theobroma bicolor, HT mɨsena, musena, OC fohtúútyo, NO jitye'ɨ, BO), el aguacate (Persea americana, HT nomena, OC nom̈úúxo, NO nomwená) y el cashu o marañón (Anacardium occidentale, HT añana, OC añááro, NO, BO) que dan cosecha abundante después de cinco años y que sobreviven en las purmas y huertas de malocas abandonadas muchos años después del abandono del lugar, lo que indica que el desplazamiento de los asentamientos de la Gente del Centro se hacía a un ritmo más lento – tal vez cada ocho años en promedio – y que las purmas seguían siendo visitadas y limpiadas puntualmente por muchos años después de su abandono. Los frutales domésticos que producen frutos a los tres años son la uvilla (Pourouma cecropiaefolia, HT jɨrɨkona, sirikona, OC covááya, cován, NO jotsojová, BO), el caimito (Pouteria caimito, HT jifikona, OC jahfííhxo, NO fwijuuña, BO), la guaba o el guamo (Inga edulis, HT jisairai, OC jovuuhta, NO jobwiñá, BO) y el pijuayo o chontaduro (Bactris gasipaes, HT jimena, OC jamiiñ̈a, jamín, NO jimena, BO mééméhe). La papaya parece no haber sido conocida por la Gente del Centro, pues no existe nombre en sus lenguas.

 

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Secoyaerne ved daggry /The Secoyas at sunrise

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 10:13 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 10 ago. 2016 10:48 ]



Publicado en: Odense, Museetforfotokunst, Katalog, 5/4. 35-40 con las fotografías de J.DESPLATS

Las comunidades nativas entre la apariencia y la realidad

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 10:11 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 4 oct. 2016 14:19 ]

Publicado en: Amazonía Indígena. Lima, Copal, 5. 11-31.

Una observación superficial de los caseríos Huitoto y Ocaina del río Ampiyacu da la impresión de que poco ha sobrevivido del sistema social tradicional desde que en los años 30 los antiguos capataces de los patrones del caucho llevaron a esa población del Putumayo y sus afluentes colombianos a este afluente del Bajo Amazonas en territorio peruano. Pero para dar cuenta de la organización social actual de estos grupos étnicos no es suficiente mencionar todas las personas que tienen apellidos castizos y nombre cristiano y que son escasas las personas que posee un nombre propio en su idioma; por el contrario, hay que ir más allá de la simple constación que la gente vive ahora en pueblos compuestos de casas individuales de tipo neo-amazónico y que estos pueblos están constituidos como "comunidades nativas" conforme a la legislación de selva y tiene hoy presidente, tesorero, secretorio, vocal y asamblea general.

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MEEMEBA 1974

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 10:09 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 10 ago. 2016 22:32 ]


Meemeba 1974" ilustra el desarrollo de la fiesta bora "Meemeba" (chicha de pijuayo, palmera Bactris gsipaes) desde los preparativos discursivos, las interacciones con el socio ceremonial, la preparación
de las máscaras, la bebida y la comida y finalmente el desarrrollo del día de la fiesta. En el lapso de 15 días se han filmado otras actividades a las que los dueños de la fiesta se han dedicado durante
los prepparativos de las fiestas.


Ficha técnica:
Año: 1982 . Película 16 mm, color blanco/negro, sonido óptico sincronizado en el montaje; 55 min.; recitación mítica en bora con sub-títulos en español, comentarios y resúmenes del mito en español. Fondo Nacional Suizo  de Investigación Científica, Berna y Centro Nacional de Investigación Científica, Paris.

Les fondements de l'organisation sociale witoto et l'illusion exogamique

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 9:58 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 4 oct. 2016 14:48 ]

Publicado en: Actes du 42-ème Congrès International des Américanistes, Paris, vol.2, 141-161.

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Comment les indiens Witoto et Bora utilisent le Cespedesiaspathulata (R. y P.) Planchon (Ocnaceae)

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 9:57 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 28 oct. 2016 15:44 ]

Traducido y publicado en español: Cespedesia, Boletín científico del Valle del Cauca, Cali, 4/15. 223-233, 235-238.






Collection ethnographique witoto, ocaina,bora de J.Gasché au Musée d'Ethnographie de Bâle

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 9:54 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 4 oct. 2016 14:46 ]


Publica en: Amazonie Nord-Ouest, Catalogue d'exposition, Neuchâtel, 65-91.












Le travail anthropologique avec les Witoto-"Soleil"

publicado a la‎(s)‎ 8 ago. 2014 9:53 por Administrador Sociedad Bosquesina   [ actualizado el 10 ago. 2016 20:17 ]

Publicado en: Amazonie Nord-Ouest, Cataloque d'exposition, Neuchâtel, 47-54.

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